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Diseñar a medida una clase de Pilates con máquinas

Diseñar a medida una clase de Pilates con máquinas
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Ya eres profesor de Pilates y ahora te toca organizar tus clases. Es normal que tengas dudas ya que habrá mil ideas rondando tu cabeza impidiéndote decidir cómo vas a gestionar tus clases. 

Te encuentras ante un nuevo reto y te ayudaremos a superarlo con algunos consejos prácticos. No te preocupes porque vamos a explicarte cómo organizar tus clases para que todo salga perfecto.

Estructura de una clase de Pilates

Las clases de Pilates suelen dividirse en 4 fases y debes prestar mucha atención a cada una de ellas. No basta con que sepas qué hay que hacer en cada una de ellas sino que debes comprender cuál es el objetivo de estas fases y conseguirlo.

Calentamiento

Se debe comenzar con ejercicios de baja intensidad para que el alumno tome conciencia de su cuerpo y su respiración preparándose para el resto de la sesión. Es muy importante que desde este primer momento el alumno se sienta seguro respecto a ti mismo como profesor pero también con los materiales, máquinas, etcétera que se vayan a utilizar. En esta fase se realizan movimientos preparatorios para calentar sobretodo la musculatura del powerhouse y de toda la columna.

Parte principal

Una vez que el cuerpo está preparado hay que comenzar con los ejercicios específicos de cada parte para después pasar a los de más intensidad que requieren la acción de todo el cuerpo. Este camino debe ser progresivo así que tienes que diseñar esta parte de forma que ejerciten distintas partes del cuerpo antes de pasar a los movimientos más exigentes. En la rutina clásica esta fase corresponde con seguir la rutina de Reformer (por lo general). Se trabaja con cierta fluidez.

Particularidades

El siguiente paso es atender las necesidades particulares del alumno. Si quieres, puedes incluir estos ejercicios concretos en la parte principal, sobretodo si vas a dar clases a un grupo. Como ves, en esta fase es muy importante que conozcas qué es lo que requiere tu alumno y, en el caso de dar clase en grupo, cuáles de ellos son los que necesitan algo en concreto.

Final

Tras haber acabado con los ejercicios más exigentes hay que tomar un tiempo para que el alumno reestructure su cuerpo y su mente, notando así la sensación de bienestar después de la clase. Los estiramientos de columna son ideales para esta fase. 

Es muy importante que el paso de un ejercicio a otro y de una fase a otra se haga de una forma fluida, es decir, que los alumnos no tengan que interrumpir sus movimientos para atender a las explicaciones ya que así, la práctica no servirá para nada.

No temas ser creativo y organizar rutinas y series de ejercicios que puedan ser amenos para tus alumnos. Puedes organizar clases con ejercicios base de Pilates y aderezarlas con otro tipo de movimientos que hagan la sesión más entretenida. Es una forma de mantener la concentración y la atención de los alumnos al mismo tiempo que aumenta su sensación de bienestar.

Conoce a tus alumnos

Cada alumno es diferente y por ello te recomendamos que, en la medida de lo posible, trates de conocer sus circunstancias para que puedas saber hacia dónde orientar sus ejercicios. Las necesidades de un ejecutivo que está todo el día estresado de reunión en reunión no serán las mismas que las de alguien que estado hospitalizado y necesita recuperar la flexibilidad y la fuerza.

De la misma forma, esto es importante a la hora de manejar máquinas y materiales ya que tendrás que saber adjudicarlos y configurarlos correctamente según la persona que los vaya a utilizar.

Un buen profesor de Pilates

Además, tus alumnos tienen que percibir que eres un buen profesor y hay varios detalles que son los que harán que seas valorado como un docente de calidad.

Uno de los más importantes es que sepas conectar con los alumnos más allá de la empatía. Piensa que estarás educándoles acerca de su cuerpo así que tienen que tener una gran confianza en ti desde el primer momento, sabiendo que vas a hacer todo lo posible por su bien físico y mental. Un alumno de Pilates debe salir de la clase con una sensación de bienestar generalizada.

También tienes que estar preparado para ponerte delante de grupos de alumnos muy variados y saber detectar las necesidades y variaciones de aquellos que requieran una atención especial en todos los sentidos, es decir, los que tienen más dificultades y los que avanzan más rápido y exigen más nivel.

Un buen profesor de Pilates demuestra sus conocimientos y formación en el momento en el que sabe adjudicar ejercicios concretos para los alumnos que tienen necesidades especiales.

Conclusiones

Organizar tu primera clase de Pilates tras haber obtenido tu título de profesor es el primer reto al que deberás enfrentarte. Para ello, es importante que sepas coordinar las distintas tablas de ejercicios de forma que los alumnos puedan sentir el bienestar que les producen tus clases. No dudes en aplicar todo lo que has aprendido y en poner siempre tu toque personal para que las clases también sean gratificantes para ti.

Si quieres aprender a diseñar tus clases de pilates a medida, puedes hacerlo de la mano de Marida Sieve, nuestra copropietaria y codirectora de Pilates Inside Out, a la cual han hecho una entrevista que puedes visualizar haciendo clien en el siguiente enlace.

 

 

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